En el extremo más aislado de Quintana Roo se encuentra un rincón donde la historia y la naturaleza se dan la mano. Boca Iglesia, considerada la primera iglesia católica de México, y Cabo Catoche, punto donde se unen el Mar Caribe y el Golfo de México, forman un destino lleno de misterio, belleza y vida silvestre.

Entrar a Boca Iglesia no es pisar solo tierra. Es atravesar una corriente de tiempo y espíritu. Allí, en la punta más salina y remota de la península, se alzaba Ekab el antiguo señorío maya cuya capital significaba Tierra Negra, Miel Negra o incluso Ciruela‑Estrella. Fue el primer encuentro que tuvieron los invasores hispanos en 1517 y lo llamaron “El Gran Cairo”.
Con furia constructora pero también reverencia improvisada, esa piedra maya se transformó en los cimientos de una de las primeras iglesias coloniales de la región.
Hoy queda solo su silueta, tal vez fragmento de un sueño febril: nichos, campanas robadas, un cementerio oculto entre maleza que habla también de comunidades y tradiciones sumergidas.

Llegar ahí, más que una excursión, es un viaje liminal: dejar que el oleaje y los manglares te guíen, para que tus ojos se despierten a la memoria viva. En ese umbral, lo colonial se entrelaza con lo sagrado maya, y lo visible y lo invisible se miran sin prisa. Una experiencia espiritual y cultural que nos recuerda que el territorio no es solo paisaje: es cuerpo histórico y voz de los corazones que lo habitaron.
Boca Iglesia
A una distancia de 18 kilómetros al sureste de Cabo Catoche se localiza Boca Iglesia, el lugar está en zonas de manglares y solo se puede llegar en una embarcación y es parte del área de protección de flora y fauna de Yum Balam
La zona está muy cercana al Canal de Yucatán que tiene profundidades de los cincuenta hasta más de tres mil metros desde Yucatán hasta Honduras en el Mar Caribe.
Historia de Boca Iglesia
En 1517 fue la expedición de Francisco Hernández de Córdoba con el célebre piloto Antón de Alaminos quien conoció las aguas del Caribe y llevó las expediciones de 1517 y 1518.
Las expediciones de los invasores españoles tenían la finalidad de capturar esclavos indígenas para la explotación minera y agrícola en la isla de Cuba porque su población nativa comenzaba a mermarse.
Hernández de Córdoba junto con sus socios Cristobal de Morante y Lope Ochoa de Caicedo partieron con dos navíos y un bergantín desde la ciudad de Santiago al sur de la isla de Cuba.
Navegaron la parte oeste de la isla de Cuba, pero una fuerte tormenta les desvió el rumbo y después de navegar 21 días llegaron a la península de Yucatán un 5 de marzo de 1517 en el punto geográfico en donde termina el caribe y comienza el Golfo de México, arribaron a la ciudad Maya de Ekab que era un señorío de los Cocomes.
Los europeos se encontraron por vez primera con una sociedad compleja, basamentos piramidales y viviendas de cal y canto.
Ekab
El cacicazgo era llamado Ekab que se puede traducir como como “Tierra Negra o Ciruela-Estrella” y al parecer su principal centro fue en la zona.
el invasor español le dio el nombre de “Gran Cairo” ya que al ver templos los relacionaron con la religión musulmana.
El Halach Uinik de Ekab ofreció ayuda de canoas para desembarcar el barco español para el siguiente día y las canoas llegaron, pero Hernández de Córdoba decidido usar las suyas propias y, al llegar a Ekab los invasores fueron emboscados por los nativos, los españoles con armas más sofisticadas fueron victoriosos de la llamada “Batalla de Catoche” y secuestraron a dos mayas que bautizaron en la fe católica bajo los nombres de José y Melchor para el año siguiente ser intérpretes de la expedición de Juan de Grijalva.
La expedición continuó por el Golfo de México hasta llegar a Chakán Putum (Champotón) en donde sucedió la que los invasores extranjeros nombraron “Mala Pelea” una batalla con 53 bajas; después volvieron a Cuba.
En Ekab los conquistadores destruyeron templos mayas para construir una de las Iglesias más antiguas y desconocidas de México.
Oficialmente es el lugar en donde llegaron por primera vez los conquistadores, es de alguna forma la puerta de entrada de la conquista de México.
Diferentes acontecimientos históricos se dieron en el lugar que se encuentra rodeado de humedales y manglares.
El capitán Antón de Alaminos conoció las corrientes del canal de Yucatan por lo que llevó las expediciones de Francisco Hernández de Córdoba en 1517, a Juan de Grijalva en 1518 y finalmente a Hernán Cortés en 1519 hasta la Isla de Cozumel.

Se cree que la iglesia fue construida en 1579 con la intención de evangelizar.
Es una iglesia franciscana dedicada a San Clemente.

El ataque del pirata francés Pierre Sanfory en 1571 provoco que el lugar fuera abandonado hasta 1644.
Se dice que los nichos que aún se pueden apreciar existían 3 figuras de la Virgen de concha y Piedra, también cuenta con un antiguo cementerio cubierto por la maleza, los muros son de cerca de un metro de espesor.

Su abandono es incierto desde epidemias, ataques de piratas o mala economía pudieron ser su causa.
Habitantes de Isla Mujeres realizaron una misa en la antigua iglesia desde el siglo XVII.

El puerto Maya que aparece en las crónicas de la conquista en donde se dio el primer encuentro entre invasores hispanos y mayas.
El lugar tiene los vestigios de estructuras que funcionaban como referencias para los navegantes de las canoas mayas.
Lugar que Bernal Díaz del Castillo nombró como “el Gran Cairo” por las rocas labradas de la zona.
Cabo Catoche

El lugar en donde se encuentran el Golfo de México y el Mar Caribe, o Mar de las Antillas, es el límite sureste del Canal de Yucatan; se localiza a 53 kilómetros al noreste de Cancún y pertenece al territorio continental de Isla Holbox, pero al municipio de Isla Mujeres.
Aunque algunos autores mencionan a Isla Mujeres el mismo Bernal Díaz del Castillo quien fue parte de la misma expedición en su crónica mencionó que Cabo Catoche fue el lugar donde se dio el primer encuentro.

“El Gran Cairo” fue la primera población que sorprendió a los invasores que nunca habían visto una comunidad tan grande en la Española o en Cuba.
Cuando los conquistadores arribaron nativos se aproximaron en canoas en son de paz repitiendo la frase “cones cotoch” o “andad acá a mis casas” de ahí se nombró la región como punta de Catoche después.
Actualidad
La ruta por los manglares hasta Boca Iglesia se vuelve una travesía: es navegar sobre el espejo del agua, sobre los rastros de una civilización que entregó su espacio a un rito nuevo. Un símbolo poderoso de tránsito entre dos visiones del mundo.

Esa capilla, medio devorada por la maleza, se yergue como testigo silencioso de múltiples capas: cristiana, maya, colonial y ecológica.
Aunque desafortunadamente Boca Iglesia es un tesoro histórico de gran potencial turístico entre Isla Mujeres y Holbox tiende a olvidarse y las condiciones climáticas sin la debida restauración y conservación del patrimonio, este tiende a destruirse comenzando por sus techos como sucede con las antiguas estructuras Mayas.
Cabo Catoche por su parte es un paraíso accesible para su disfrute saliendo de Holbox en un agradable paseo en lancha que incluye degustar un ceviche fresco y una playa sin igual.
Boca Iglesia no es solo un vestigio colonial perdido entre manglares: es una herida sagrada, una raíz expuesta del alma de México. En su abandono silencioso, habla con más fuerza que muchos monumentos restaurados. Allí, en los confines de Cabo Catoche, donde el mar y la selva se abrazan, la historia no está muerta: respira entre lianas, entre piedras cubiertas de musgo, entre los pasos sigilosos del visitante que se atreve a escuchar.
Este lugar, que vio nacer la conquista y también la resistencia, nos recuerda que el territorio no es sólo geografía, sino biografía colectiva. Cada rincón como este es una página viva de un libro que aún estamos escribiendo. Boca Iglesia es invitación, espejo y altar. Ir hasta allá no es solo una excursión: es un acto de reconexión.
Boca Iglesia: ruinas en el silencio
En medio de la selva costera se encuentran las ruinas de una antigua iglesia construida en el siglo XVI, uno de los primeros vestigios de la llegada española. Hoy, entre muros derruidos y vegetación que los abraza, el viajero siente el peso de la historia en un entorno de total aislamiento.
Cabo Catoche: donde se encuentran dos mares
A pocos kilómetros de Boca Iglesia, el Cabo Catoche marca el punto exacto donde el Caribe y el Golfo de México se encuentran. Sus aguas turquesas y su abundancia de fauna marina lo hacen ideal para actividades como:
- Snorkel entre arrecifes y peces tropicales.
- Avistamiento de aves costeras y tortugas.
- Caminatas por playas solitarias de arena blanca.
La experiencia de la visita
Llegar a Boca Iglesia y Cabo Catoche no es sencillo: el aislamiento es parte de la aventura. El viaje en lancha desde Isla Holbox o Chiquilá ya es en sí una experiencia, atravesando manglares y aguas cristalinas. Al llegar, el viajero encuentra un sitio donde el tiempo parece detenido, un espacio que invita a la contemplación y la reflexión.
Cómo llegar
- Principal acceso en lancha desde Isla Holbox (aprox. 1 h).
- Desde Cancún o Playa del Carmen se llega primero a Chiquilá, luego cruce en ferry a Holbox.
- Tip: se recomienda visitar con guía local por la dificultad del acceso y para conocer mejor la historia del lugar.