¿Qué hacer en Taxco de Alarcón?
Taxco recibió el nombramiento de Pueblo Mágico en 2002 y es mundialmente reconocido como la “Capital de la Plata”. Enclavado en la zona norte del estado de Guerrero, este antiguo centro minero destaca por su fisonomía virreinal que parece desafiar la gravedad, con casonas que se asientan sobre las laderas de los cerros y callejones estrechos que serpentean entre plazas ocultas.
Pocas cosas mejores hay que hacer que caminar por sus calles empedradas y empinadas, donde el blanco de las fachadas contrasta con el intenso rosa de la cantera de sus monumentos. Taxco no es solo un destino de compras; es un museo vivo que conserva el trazado urbano de la época colonial y que ha sido cuna de grandes personajes de las letras, como el dramaturgo Juan Ruiz de Alarcón.
Parroquia de Santa Prisca y San Sebastián
Sin duda, el edificio más emblemático de Taxco es esta joya del barroco novohispano. Su imponente fachada, tallada en cantera rosa, es el punto de referencia y el edificio más llamativo de la ciudad.
Su construcción se realizó entre 1751 y 1758 por encargo del minero aragonés José de la Borda, quien amasó una gran fortuna y decidió ofrecer a Dios este templo bajo la famosa premisa: “Dios le da a Borda y Borda le da a Dios”. El diseño destaca por sus dos torres churriguerescas que parecen tocar el cielo y su cúpula decorada con azulejos talavera. En su interior, los nueve retablos bañados en oro y las pinturas de Miguel Cabrera son de las mejores expresiones del arte sacro en el continente.
Centro Histórico y Plaza Borda (Zócalo)
Parque rodeado de bellos edificios de la época virreinal que sirve como el centro de reunión para locales y visitantes. La atmósfera es de gran belleza debido a la arquitectura circundante; cuenta con quiosco tradicional y bancas donde se puede contemplar el ajetreo diario de la ciudad. Desde aquí se tiene la mejor perspectiva de Santa Prisca y se puede acceder a los famosos “balcones” de los restaurantes cercanos para disfrutar de la vista panorámica.
Casa Borda y Centro Cultural
Se trata de uno de los edificios civiles más antiguos de Taxco, construido hacia 1759 también por orden de José de la Borda. Su arquitectura es singular debido al terreno irregular: tiene dos pisos hacia la Plaza Borda, pero hacia la parte trasera llega a tener hasta cinco niveles. Actualmente funciona como centro cultural donde se realizan exposiciones de arte contemporáneo, talleres y se exhiben objetos de la época de oro de la minería.
Museo de Arte Virreinal (Casa Humboldt)
Un lugar histórico que hay que visitar para entender la vida aristocrática de la colonia. Se le conoce como Casa Humboldt porque el célebre científico alemán Alexander von Humboldt se hospedó aquí en 1803. El museo alberga piezas sacras, objetos de uso cotidiano del siglo XVIII y detalles sobre la vida de los mineros y los dueños de las haciendas de beneficio.
Museo Guillermo Spratling
Un interesante museo que rinde homenaje al arquitecto y diseñador norteamericano que revivió la industria de la plata en Taxco en los años 30 del siglo XX. El museo cuenta con una impresionante colección personal de piezas arqueológicas prehispánicas de diferentes regiones de México, además de diseños originales de plata que dieron fama mundial al pueblo.
Museo de la Platería
También conocido como Patio de las Artesanías, conserva una colección representativa del arte platero nacional reunida por Antonio Pineda. Es buena parada para explicar que en Taxco la plata no es sólo mercancía turística, sino oficio, diseño, herencia y taller.
Ex Convento de San Bernardino de Siena
Fundado originalmente en 1592 por franciscanos, fue reconstruido en estilo neoclásico tras sufrir daños. Se le vincula con momentos de la Independencia, pues la tradición local lo relaciona con el Plan de Iguala; además guarda imágenes de fuerte devoción popular, como el Cristo de los Plateros.
Mercado municipal y fondas tradicionales
Entre frutas, pan, antojitos, pozole, cecina, mole rosa y jumiles en temporada, el mercado muestra el Taxco más cotidiano. Es un buen punto para recomendar comer sencillo y conversar con la gente local antes de subir de nuevo por las callejuelas.
Cristo Monumental del Cerro de Atachi
Mirador amplio sobre la ciudad, ideal para entender la forma de Taxco: una población blanca encajada entre cerros. SECTUR lo describe como una estatua monumental en cantera rosa, ubicada en el Cerro de Atachi, desde donde se aprecia buena parte de la ciudad.
Teleférico de Taxco
Paseo panorámico para mirar los cerros, tejados, barrancas y el perfil de Santa Prisca desde otra altura. Es una visita breve, fotográfica y muy útil para viajeros que quieren vistas sin caminar tantas pendientes.
Mina Prehispánica de Taxco
Atractivo subterráneo dentro del Hotel Posada de la Misión. Abrió al público en 2014 y se presenta como una mina de más de 500 años de antigüedad; el recorrido permite observar una recreación del trabajo minero antiguo y utensilios asociados a la extracción del metal.
Semana Santa de Taxco
Una de las tradiciones religiosas más intensas de Guerrero, con procesiones, penitentes y profundo simbolismo popular. Más que espectáculo, debe tratarse con respeto: es una expresión viva de fe, silencio, duelo y memoria comunitaria.
Lugares para visitar cerca de Taxco
Pozas Azules de Atzala: El Oasis Turquesa de Guerrero
A tan solo 30 minutos de Taxco de Alarcón, en el pequeño poblado de Atzala, se encuentra uno de los secretos naturales mejor guardados del estado. Las Pozas Azules son un conjunto de siete albercas naturales formadas por un arroyo que desciende de la montaña, cuya característica principal es el intenso color turquesa de sus aguas, producto de la concentración de minerales y el lecho de piedra caliza.
Es un destino que contrasta la verticalidad urbana de Taxco con un paisaje de selva baja, donde el sonido del agua y el verde de la vegetación dominan la experiencia. Es el lugar ideal para quienes buscan una actividad ecoturística de relajación o aventura moderada tras recorrer los callejones de la ciudad platera.
El Sendero de las Siete Pozas
El recorrido por este parque natural se realiza a través de un sendero rústico que permite visitar las diferentes pozas, cada una con su propia personalidad:
- Poza de la Cuna: Una de las primeras y más tranquilas, ideal para un baño relajado.
- Poza de los Murciélagos: Con una profundidad mayor, es la favorita de quienes disfrutan de los clavados desde las salientes rocosas (siempre con precaución).
- La Cascada: Una caída de agua que alimenta las pozas inferiores y crea una atmósfera de sonido envolvente y frescura constante.
El agua mantiene una temperatura fresca (alrededor de 18°C), lo que resulta sumamente reconfortante bajo el sol de Guerrero. La transparencia es tal que, incluso en las zonas más profundas, se puede apreciar el fondo rocoso y los pequeños peces que habitan el ecosistema.
Actividades Ecoturísticas
- Natación y Clavados: Con profundidades que varían desde el chapoteadero hasta los 8 metros, hay espacio para todos los niveles de nadadores.
- Senderismo y Fotografía: El camino que conecta las pozas ofrece vistas espectaculares de formaciones rocosas y puentes de madera que son el escenario perfecto para capturar la esencia de la ruta.
- Gastronomía Local: En los alrededores se encuentran pequeños locales donde las familias de Atzala preparan comida tradicional, como cecina, quesadillas de comal y, por supuesto, la oportunidad de probar los famosos jumiles en salsa si es temporada.
Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa
Atractivo natural mayor en los alrededores de Taxco. Fue decretado Parque Nacional en 1936, abarca parte de los municipios de Pilcaya y Taxco de Alarcón, y protege un sistema de cuevas y formaciones calcáreas de gran belleza.
Mil Cascadas / Las Granadas
Ecoparque de aventura entre pozas, cascadas y paredes rocosas, con actividades como rappel, senderismo, tirolesa, camping y nado. Es una buena extensión para viajeros activos, siempre con guía local y reserva previa en temporada alta.
Cascadas de Cacalotenango y Parque del Huixteco
Sitios naturales menos masivos para caminar, mirar bosque y completar la ruta serrana. El portal Descubre Taxco menciona la cascada de Cacalotenango, de unos 80 m, y el Parque Nacional del Huixteco como espacios para senderos, días de campo y contacto con la naturaleza.
Comida típica de Taxco
Jumiles
El platillo más exótico y ancestral. Son insectos de monte que se consumen vivos, tostados o asados en tacos con salsa de molcajete. Su sabor es intenso y ligeramente anisado.
Se recolectan principalmente en la temporada posterior a las lluvias. Su consumo tiene raíces indígenas y está estrechamente vinculado con Taxco y el cerro del Huixteco.
Salsa de jumil
Salsa de sabor fuerte y aromático preparada en molcajete.
Es una de las maneras más comunes de aprovechar los jumiles. Se sirve con tortillas, carnes, tacos y otros alimentos cotidianos durante la temporada de recolección.
Se prepara con: Jumiles, jitomate o tomate verde, chile, ajo y sal; la receta cambia entre familias.
Tacos de jumil
Tortillas de maíz rellenas con jumiles enteros, tostados o previamente molidos en salsa.
Son una expresión directa de la cocina popular taxqueña y del aprovechamiento estacional de productos silvestres.
Se hace con tortillas de maíz, jumiles, salsa, chile, cebolla y limón, según la preparación.
Pozole Guerrerense (Blanco o Verde)
Al igual que en todo el estado, el pozole es una institución. El verde, hecho con pepita, es especialmente popular los jueves. Pozole de maíz cacahuazintle con una salsa verde espesa que suele incorporar pepita de calabaza.
Es uno de los platillos más representativos de Guerrero y se consume también en Taxco, particularmente los jueves, fines de semana y durante reuniones familiares.
La forma tradicional lleva: Maíz pozolero, carne de cerdo o pollo, pepita, chile verde, tomate, hierbas y condimentos.

Mole verde con tamales nejos
Carne, frecuentemente de pollo o guajolote, cubierta con una salsa espesa de semillas, chiles y hierbas verdes, acompañada con tamales de maíz nixtamalizado.
Es una preparación ceremonial extendida por varias regiones de Guerrero, incluida la zona Norte. Suele servirse en fiestas patronales, reuniones familiares y celebraciones comunitarias.
Sus ingredientes: Pepita de calabaza, chile verde, tomate, hierbas aromáticas, pollo o guajolote; los tamales nejos se elaboran con masa de maíz tratada con ceniza.
Barbacoa de chivo
Carne de chivo cocida lentamente hasta quedar suave, servida en tacos o acompañada con consomé.
Es habitual en Taxco y en otros municipios de la región Norte, especialmente durante celebraciones, mercados y comidas de fin de semana. La barbacoa forma parte del corredor culinario tradicional de esta zona de Guerrero.
Se prepara con: Carne de chivo, chiles secos, ajo, especias y pencas de maguey, dependiendo de la receta.
Cecina acompañada con queso y salsa
Carne de res cortada en láminas, salada y ligeramente secada, que se asa y se sirve con tortillas.
Se consume como comida de mercado y en establecimientos de cocina regional. Aunque la cecina no es exclusiva de Taxco, forma parte de la alimentación tradicional de la región Norte de Guerrero.
Ingredientes: Cecina de res, tortillas de maíz, queso fresco, aguacate, cebolla y salsa.
Fiambre guerrerense
Plato frío o templado que combina diferentes carnes y guarniciones.
Se prepara en celebraciones y reuniones familiares
Puede incluir pollo frito, carne de res, chorizo, manitas de cerdo, lechuga, verduras en vinagre y aderezo.
Mole Rosa de Taxco
Un platillo sofisticado y visualmente hermoso, elaborado con piñones, betabel y pétalos de rosa, que le dan una textura suave y un color distintivo.
Cabe mencionar que este platillo no es parte de comida tradicional ancestral de la región de Taxco sino una creación contemporánea de la cocinera e investigadora Alicia Gironella
Historia de Taxco
Época Prehispánica
Antes de la ciudad virreinal que hoy conocemos, el núcleo indígena principal no estaba en el actual centro de Taxco, sino en Taxco el Viejo, ubicado al sur de la ciudad actual. La zona donde hoy se levanta Taxco de Alarcón era conocida como Tetelcingo, voz náhuatl relacionada con “cerro pequeño”. El nombre Taxco proviene de Tlachco, generalmente interpretado como “lugar del juego de pelota”, referencia importante porque el juego de pelota en Mesoamérica no era sólo deporte, sino también ritual, símbolo político y ceremonia comunitaria.
Durante el Preclásico, la región norte de Guerrero recibió influencias olmecas, aunque no debe confundirse esto con afirmar que Taxco fuera una gran capital olmeca. Más bien, la zona formó parte de una región amplia donde circularon estilos, objetos e ideas mesoamericanas tempranas.
Para el Clásico, se registra la presencia de grupos chichimecas y chontales en distintos puntos del norte guerrerense, incluyendo Taxco el Viejo y asentamientos cercanos. Estos pueblos practicaban agricultura, caza y formas locales de organización comunitaria.
En el Posclásico, la región fue transformada por la llegada de grupos nahuas y coixcas. Tlachco formó parte de un señorío amplio conocido como Coixcatlalpan, y más tarde quedó bajo la expansión mexica. Según la Enciclopedia Guerrerense, con Moctezuma Ilhuicamina, entre 1438 y 1468, los chontales y coixcas de Taxco el Viejo fueron dominados por los mexicas. Tlachco llegó a ser capital de una de las siete provincias tributarias establecidas por los mexicas en el sur.
Desde esta etapa ya existía conocimiento indígena de los minerales de la región. La minería no fue una invención española en Taxco; lo que cambió con la invasión europea fue la escala, la finalidad económica y la violencia del sistema de explotación. Los pueblos originarios ya trabajaban metales y desarrollaban objetos de valor ritual, ornamental y político, aunque con técnicas y objetivos distintos a los de la minería colonial.
Invasión hispana y fundación minera
Tras la caída de México-Tenochtitlan, los españoles comenzaron a reconocer y explotar zonas mineras. A Hernán Cortés se le atribuyó el descubrimiento europeo de las minas taxqueñas, aunque la propia tradición histórica citada por la Enciclopedia Guerrerense advierte que no consta que Cortés haya estado personalmente en Taxco. Lo documentado es que, en su Cuarta Carta de Relación, fechada en 1524, ya se refiere a metales de la zona, en especial estaño y fierro, útiles para la fabricación de bronce y artillería.
Hacia 1531, Rodrigo de Castañeda y Miguel Díaz de Aux aparecen vinculados al sometimiento de pueblos indígenas de la región. Para 1534 ya se habían descubierto minas de plata, lo que impulsó el crecimiento del nuevo asentamiento español. El Taxco colonial creció en torno a los reales de minas, mientras el antiguo Tlachco o Taxco el Viejo perdió centralidad política y económica.
Este proceso no fue pacífico ni neutral. La minería colonial reorganizó el territorio, desplazó jerarquías indígenas, concentró riqueza en manos de mineros españoles y creó una sociedad desigual. Las calles, templos y casonas que hoy se admiran no pueden separarse de esa economía extractiva. Taxco fue bello, sí, pero también fue un espacio de trabajo duro, tributo, control religioso y dependencia de los ciclos de bonanza y crisis minera.
Periodo colonial
Durante el periodo virreinal, Taxco se consolidó como real de minas. Hacia 1570, el Real de Minas de Tasco estaba formado por tres reales mineros —Tetelcingo, Cantarranas y Tenango— y varias cabeceras indígenas, entre ellas Tasco el Viejo, Atzala, Tenango, Acamixtlahuaca y Tlamacazapan. Para 1581, su jurisdicción se amplió con otras poblaciones como Nochtépec, Pilcayan, Tetípac, Coatlan, Acuitlapan y Teulistaca.
La arquitectura de Taxco refleja la riqueza minera del virreinato. Su traza urbana no responde a una cuadrícula regular como otras ciudades coloniales; se adapta a la montaña, a las pendientes y a los antiguos caminos. El INAH señala que la ciudad presenta una traza característica de los centros mineros, determinada por la topografía: calles inclinadas e irregulares, rinconadas, plazuelas, fuentes y remates visuales hacia los cerros.
El gran símbolo colonial es la Parroquia de Santa Prisca y San Sebastián, construida entre 1751 y 1759. Es una de las obras más importantes del barroco novohispano, con fachada churrigueresca, torres ornamentadas y un programa artístico que expresa tanto devoción religiosa como poder económico. La obra fue financiada por José de la Borda, uno de los grandes mineros de la región.
Junto a Santa Prisca destacan otros edificios virreinales y decimonónicos: el exconvento de San Bernardino de Siena, Casa Borda, Casa Humboldt, la Casa de la Aduana, templos barriales, fuentes y lavaderos públicos. Estos espacios muestran que Taxco no fue sólo un centro minero, sino también un lugar de fiscalización, comercio, evangelización y vida urbana. La riqueza monumental de la ciudad debe leerse como herencia artística, pero también como huella material de una economía minera profundamente desigual.
Guerra de Independencia
Taxco tuvo importancia durante la Guerra de Independencia por su ubicación cerca del camino entre la Ciudad de México y Acapulco. En diciembre de 1811, la plaza fue tomada por insurgentes encabezados por Hermenegildo Galeana, y ese mismo mes se registra la presencia de José María Morelos en la ciudad. Esto coloca a Taxco dentro del escenario insurgente del sur, una región decisiva para la lucha independentista.
También se relaciona a Taxco con los momentos previos al Plan de Iguala. En noviembre de 1820, Agustín de Iturbide estuvo en la ciudad, y algunas versiones históricas señalan que en el convento de San Bernardino de Siena pudo redactarse un texto inicial de lo que después sería el Plan de Iguala. Conviene presentarlo con cautela: es una posibilidad citada por historiadores, no un hecho que deba narrarse como verdad cerrada.
La Independencia no eliminó de inmediato las desigualdades regionales. Taxco siguió siendo un espacio donde la minería, la propiedad, la Iglesia y los poderes locales mantuvieron gran influencia. La ruptura política con España no significó automáticamente justicia social para los trabajadores ni para las comunidades indígenas del entorno.
Guerra de Reforma e Intervención Francesa
La Reforma sí dejó huella directa en Taxco. En 1859, como parte de la desamortización de bienes eclesiásticos, se enajenaron bienes de la parroquia de Santa Prisca. Este hecho fue parte del choque entre el Estado liberal y el poder económico de la Iglesia. En una ciudad donde la arquitectura religiosa era central, la Reforma no fue una idea abstracta: tocó propiedades, rentas, administración y símbolos de poder.
Durante la Intervención Francesa y las guerras del siglo XIX, Taxco también fue ocupada por fuerzas militares. El 29 de octubre de 1863, tropas del general Porfirio Díaz ocuparon el poblado. Además, se registran incendios, incursiones armadas y desplazamientos de población durante ese siglo, incluyendo episodios dolorosos como el éxodo de vecinos hacia la hacienda de San Gabriel en 1860, asociado con la muerte de varias personas.
Revolución Mexicana
Durante la Revolución Mexicana, Taxco no tuvo el mismo papel simbólico que lugares del norte del país, pero sí registró presencia revolucionaria. El INAH señala que el Centro Presbiteriano, edificio del siglo XVIII, fue ocupado como cuartel revolucionario a principios del siglo XX.
La Revolución en Taxco debe entenderse desde la escala regional: control de caminos, ocupación de edificios, tensiones sociales, crisis económica y cambios políticos. Como en otras zonas mineras, el conflicto no fue solamente una lucha de ideales; también implicó inseguridad, facciones armadas y afectaciones a la vida cotidiana.
Siglo XX: carretera, platería moderna y turismo patrimonial
El siglo XX transformó profundamente a Taxco. En 1908, Taxco de Alarcón adquirió oficialmente el rango de ciudad. Más tarde, la mejora de comunicaciones fue decisiva: el tramo carretero inaugurado en 1929 favoreció la actividad minera, el comercio, el contacto regional y el turismo.
Una figura central de esta etapa fue William Spratling, arquitecto y diseñador estadounidense que llegó a Taxco en 1929. Spratling trabajó con plateros de Iguala y en 1931 formó su primer taller. El INAH lo reconoce como un personaje clave en la revitalización moderna de la platería taxqueña, al impulsar diseños inspirados en motivos prehispánicos y formar artesanos.
Esto es importante para no confundir dos cosas: Taxco ya tenía historia minera desde la Colonia, pero su fama internacional como centro de joyería de plata se fortaleció especialmente en el siglo XX. El propio INAH señala que, aunque muchas personas identifican a Taxco como centro platero, su fama internacional se consolidó hasta la época de la Segunda Guerra Mundial.
En 1990, Taxco fue declarada Zona de Monumentos Históricos. La zona protegida comprende 72 manzanas y edificios de gran valor histórico construidos entre los siglos XVII y XIX. En 2002, Taxco fue incorporado al programa Pueblos Mágicos, reconocimiento que fortaleció su imagen turística y cultural.
Actualidad
Hoy Taxco vive de una combinación de turismo, comercio, artesanía, platería, servicios y memoria histórica. En 2020, el municipio tenía 105,586 habitantes, y sus exportaciones recientes siguen vinculadas principalmente con artículos de joyería y sus partes de metal precioso o chapado. Esto muestra que la plata no es sólo imagen turística: sigue siendo parte de su economía contemporánea.
Hablar de Taxco con honestidad implica reconocer sus dos caras actuales: por un lado, una ciudad histórica de valor excepcional, con arquitectura barroca, tradición platera y paisaje urbano único; por otro, una comunidad que enfrenta presiones económicas, inseguridad, deterioro social y el reto de conservar su patrimonio sin convertirlo en simple escenografía turística.
Mapa de Taxco
Cómo llegar a Taxco
Desde CDMX: 180 km (3 h por la autopista del Sol).
Desde Cuernavaca: 110 km (2 h).
Autobuses Estrella de Oro y Costa Line salen desde la Terminal del Sur (Taxqueña).
- Aeropuerto más cercano: no hay aeropuerto comercial en Taxco. Las opciones más prácticas son AICM / AIFA en Ciudad de México, o Toluca según ruta; desde CDMX el traslado por carretera suele ser el más común.
- Terminal principal: Terminal Central de Taxco / Estrella de Oro, sobre Av. de los Plateros, con servicios hacia CDMX, Cuernavaca, Iguala, Chilpancingo y otros puntos regionales.
- Desde Ciudad de México: salen autobuses desde la Central del Sur, Taxqueña; el trayecto reportado varía aprox. entre 2 h 20 min y 3 h, según línea, tráfico y temporada. Verificar horarios y costos antes de publicar.
- Distancia aproximada: CDMX–Taxco, aprox. 179 km / 3 h por carretera; puede variar por tráfico y ruta.
Tip práctico: Lleva calzado cómodo: las calles son empinadas y empedradas; sube al mirador al atardecer para ver cómo el sol dora los techos rojos del pueblo.
Hoteles recomendados
- Hotel Montetaxco — En la cima del cerro, con teleférico, alberca y vistas espectaculares. $$–$$$
- Hotel Agua Escondida — En pleno centro, junto a Santa Prisca; alberca y ambiente colonial. $$–$$$
- Posada de la Misión — Tradicional, artística y con historia; habitaciones con murales y terraza con vista al valle. $$–$$$
- Hotel Boutique Pueblo Lindo — Hospedaje de estilo mexicano contemporáneo en el centro, con vistas a la ciudad y alberca. Buena opción si se busca algo cómodo sin perder ubicación. Rango aprox. $$–$$$.
- Hotel Santa Prisca — Opción céntrica, familiar y con encanto colonial, a pocos minutos de los principales atractivos. Buena alternativa para caminar Taxco sin depender tanto del auto. Rango aprox. $–$$.
Restaurante auténtico destacado
Restaurante Del Ángel Inn — Cocina mexicana de altura con vista al Templo de Santa Prisca: cecina, enchiladas mineras y sopa de hongos. $$
Ambiente romántico y atención cálida; una experiencia de sabor y paisaje.
Restaurantes típicos
- Pozolería Tía Calla — Tradición local para probar pozole estilo Guerrero y antojitos mexicanos, con ambiente sencillo y muy taxqueño. Rango aprox. $–$$.
- Rosa Amaranto Rosa Mexicano — Cocina mexicana con terraza y vista; suele recomendarse por platillos como el mole rosa de Taxco, una de las preparaciones más singulares del destino. Rango aprox. $$.
Esencias locales y vivencias en Taxco
- Templo de Santa Prisca: Joya del barroco novohispano, con retablos dorados impresionantes.
- Centro Histórico: Calles empedradas, balcones floridos y tiendas de plata en cada esquina.
- Museo William Spratling: Historia de la platería moderna y del fundador de su legado artesanal.
- Tianguis de la Plata: Cada sábado, artesanos venden piezas únicas y hechas a mano.
- Cristo Panorámico: Mirador icónico con vista de todo Taxco y sus montañas.
- Gastronomía local: Cecina, jumiles (insectos comestibles), pozole verde y mezcal de la sierra.
Destacado auténtico en Taxco
| Sección | Destacado |
|---|---|
| Hotel panorámico | Montetaxco — vista y teleférico |
| Colonial y céntrico | Agua Escondida — junto a Santa Prisca |
| Con historia y arte | Posada de la Misión — tradición y murales |
| Cocina tradicional | Del Ángel Inn — vista y sabor mexicano |
| Patrimonio monumental | Templo de Santa Prisca |
| Tradición artesanal | Plata, talleres y tianguis sabatino |
| Espíritu del lugar | Montaña, fe y brillo de plata |
