Playas de Ixtapa Zihuatanejo con mar turquesa y hoteles frente al Pacífico en Guerrero.

Ixtapa Zihuatanejo – ¿Qué hacer en Ixtapa Zihuatanejo? – Donde el Lujo Abraza la Tradición | RutaMX

¿Qué hacer en Ixtapa Zihuatanejo?

Ixtapa Zihuatanejo es un destino dual conocido como “el binomio del Pacífico”, donde la modernidad de un centro turísticamente planificado converge con la nostalgia de un antiguo pueblo de pescadores. Mientras que Zihuatanejo conserva su alma bohemia y sus raíces prehispánicas, Ixtapa se erige como un ejemplo de infraestructura contemporánea de primer nivel.

Nombrado en múltiples ocasiones como uno de los destinos más hospitalarios de México y reconocido por la belleza de su bahía considerada una de las más seguras y pintorescas del mundo, este lugar ofrece una experiencia que va más allá del sol y la playa; es un encuentro con la historia naval de la Nueva España y el misticismo de las culturas de la Costa Grande.

Paseo del Pescador y Centro Histórico de Zihuatanejo

Pocas cosas son tan gratificantes como recorrer el Paseo del Pescador al amanecer o durante el ocaso. Este malecón empedrado bordea la bahía y sirve como el corazón social del puerto. La distribución de sus calles irregulares y sus plazas sombreadas por grandes árboles crea una atmósfera de paz que se complementa con esculturas de bronce que rinden homenaje a la vida marítima.

Caminar por estas vías permite empapar los sentidos con el arte local en sus múltiples galerías y talleres de artesanías, donde destaca la alfarería y el trabajo en concha. El mercado de pescadores, justo al pie de la playa principal, es un espectáculo en sí mismo, donde se puede observar la llegada de las lanchas con el producto fresco del día, manteniendo viva una tradición de siglos.

Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe

Ubicada en el corazón del centro, es el edificio religioso más emblemático de Zihuatanejo. Aunque su arquitectura es más sencilla que los templos del centro del país, su valor radica en ser el punto de referencia espiritual de la comunidad. Su diseño se integra armoniosamente con el entorno costero, y su interior invita a la reflexión tras un día de recorrido por el puerto.

Playa Principal y muelle de Zihuatanejo

 Aquí se entiende el origen marinero del destino: por la mañana llegan los pescadores con la captura fresca y desde el muelle salen lanchas hacia Las Gatas y recorridos por la bahía. Es más, para caminar, mirar y fotografiar.

Museo Arqueológico de la Costa Grande

Ubicado en el Paseo del Pescador, resguarda piezas y memoria de los antiguos pueblos de la región. El edificio data de 1947 y se convirtió en museo a inicios de los años noventa.

Mercado municipal y vida local

El mercado es una parada esencial para sentir el pulso de Zihua: frutas tropicales, pan dulce, pescado fresco, antojitos y fondas. Es el sitio indicado para hablar del destino desde lo cotidiano, no desde el escaparate turístico.

Playa La Madera

Pequeña, cercana al centro y conectada con el Paseo del Pescador. Tiene ambiente tranquilo, restaurantes sencillos y vistas de la bahía; ideal para caminar al atardecer y entender la transición entre el pueblo y la zona de playas.

Playa La Ropa

Una de las playas más queridas de Zihuatanejo, de oleaje suave, buena para nadar, hacer surf de remo y caminar de punta a punta. Su nombre viene de una vieja historia colonial: una embarcación con telas finas naufragó frente a la costa y la carga llegó a la playa

Playa Las Gatas y el Arrecife del Rey

Un recorrido imprescindible es tomar una lancha desde el muelle municipal hacia Playa Las Gatas. Su nombre deriva de los inofensivos “tiburones gata” que antiguamente poblaban la zona, pero su mayor tesoro es su arrecife artificial.

Según la leyenda, este rompeolas de piedra fue construido por orden del rey purépecha Caltzontzin, quien deseaba crear una alberca natural de aguas tranquilas para sus mujeres y cortesanas. Hoy en día, esta barrera de rocas permite realizar un esnórquel excepcional en aguas cristalinas, donde se puede admirar una impresionante variedad de fauna marina y la imponente estatua sumergida del “Cristo Rey de Reyes”.

Playa El Palmar, Ixtapa

La playa más representativa de la zona hotelera de Ixtapa, amplia, dorada y de mar más abierto. Conserva el recuerdo de los antiguos palmares cocoteros que dieron nombre al lugar; en Las Escolleras se practica surf buena parte del año.

Ciclopista de Ixtapa y Parque Aztlán

Ruta de casi 25 km que conecta Marina Ixtapa, zona hotelera, reserva ecológica Aztlán y Playa Linda. Es una de las mejores formas de ver el lado verde del destino: manglar, aves, sombra tropical y miradores.

Playa Linda y cocodrilario

Antesala para cruzar a Isla Ixtapa. En la zona de manglar se observan cocodrilos, iguanas, tortugas y aves; es un atractivo natural sencillo, muy fotográfico y de fuerte identidad costeña.

Isla Ixtapa

Pequeño islote frente a Playa Linda, con playas como Cuachalalate, Varadero, Coral y Carey. Es buen plan para pasar el día entre agua clara, esnórquel, mariscos y caminatas cortas; conviene ir temprano para regresar sin prisa.

Barra de Potosí y Playa Blanca

Al sur de Zihuatanejo, donde la laguna se junta con el mar. Es una zona de enramadas, paseos en lancha, avistamiento de aves y cocina de playa; se han registrado más de 270 especies de aves entre residentes y migratorias.

Zona Arqueológica de Xihuacan (Soledad de Maciel)

Para los amantes de la historia prehispánica, a pocos kilómetros se encuentra Xihuacan, un centro ceremonial de enorme relevancia para las culturas que dominaron la región, como los cuitlatecos y los purépechas.

A unos 25 km de Zihuatanejo, ya rumbo a Petatlán. Fue un importante centro religioso cuitlateca; su ocupación se remonta al Preclásico y el centro ceremonial fue edificado hacia 450 d.C.

El sitio destaca por su gran pirámide revestida de adobes de barro, sus canales artificiales, marcadores astronómicos y su juego de pelota, uno de los más grandes de la zona. El nombre Xihuacan se traduce como “lugar de los que poseen el año”, lo que sugiere que fue un importante centro astronómico y de control calendárico. Su museo de sitio resguarda piezas que evidencian el intercambio comercial con Teotihuacán y el Altiplano Central.

Museo de Sitio Xihuacan

Complementa la visita arqueológica con piezas que explican la antigua Costa Grande. El INAH señala que Xihuacan tuvo su apogeo en el Epiclásico, entre 650 y 950 d.C.

Partenón de Zihuatanejo

 Construcción excéntrica ligada a Arturo “El Negro” Durazo y a los excesos políticos de los años ochenta. Tras años de abandono, fue restaurada y abierta como centro cultural en 2024; es un atractivo peculiar, más de memoria política reciente que de arquitectura tradicional.

Comida típica de Ixtapa Zihuatanejo

La gastronomía local es una fusión de los frutos del mar y la tradición guerrerense de la Costa Grande.

Tiritas de Pescado

El platillo por excelencia de Zihuatanejo. Finas tiras de pescado (sierra o pez vela) marinadas al momento con limón, cebolla morada y chile. La clave es su frescura absoluta.

Nació entre pescadores locales que preparaban el pescado recién capturado durante las jornadas de pesca. Hoy es uno de los platillos más representativos del destino.

Sus ingredientes son: Pescado blanco (huachinango, sierra o dorado), limón, cebolla morada, chile serrano y sal.

Plato ovalado de barro con tiritas de pescado marinadas en limón, cubiertas con cebolla morada y chile verde en rodajas, acompañadas de tostadas, limones y vaso de cerveza sobre mesa de madera.
Tiritas de pescado de Zihuatanejo

Pescado a la Talla

Preparado generalmente con huachinango, abierto en mariposa y untado con una pasta de chiles rojos y especias, asado lentamente a las brasas de leña.

Originario de la costa guerrerense, especialmente de Barra Vieja y Acapulco, pero ampliamente preparado en Ixtapa-Zihuatanejo debido a la abundancia de pescado fresco.

Sus ingredientes son: Huachinango (tradicionalmente), chile guajillo, chile ancho, ajo, especias y aceite.

Pescado a la talla sobre bandeja de madera, pescado entero asado en adobo rojo acompañado de arroz blanco, ensalada, tortillas y limones, con el mar desenfocado al fondo.
Pescado a la talla

Pulpo enamorado

Ensalada fresca de pulpo cocido con verduras y aderezo cítrico.

Especialidad costera relativamente moderna que aprovecha la pesca local de pulpo.

Sus ingredientes: Pulpo, jitomate, cebolla, pepino, cilantro, aguacate, limón y aceite de oliva.

Ceviche estilo Zihuatanejo

Ceviche preparado con pescado fresco marinado en limón.

Muy popular entre pescadores y restaurantes de playa como una preparación refrescante para el clima cálido.

Se prepara con: Pescado blanco, jitomate, cebolla, cilantro, chile serrano, limón y, en ocasiones, zanahoria rallada.

Vuelve a la vida

Es un delicioso coctel de mariscos servido frío.

Se consume como comida ligera y es famoso por su reputación popular como remedio para la resaca.

Lleva: Camarón, pulpo, ostión, pescado, jugo de tomate, limón, cebolla, cilantro y chile.

Caldo de cuatete

Caldo elaborado con el pez cuatete, típico de la costa de Guerrero.

Platillo tradicional de familias pesqueras de la Costa Grande.

Sus ingredientes son: Cuatete, jitomate, chile, cebolla, ajo, epazote y verduras.

Relleno de cuche

Cerdo relleno con frutas, verduras y especias.

Se prepara principalmente durante fiestas patronales y celebraciones familiares en distintas regiones de Guerrero, incluida la Costa Grande.

Se prepara con: Carne de cerdo, plátano macho, aceitunas, almendras, pasas, especias y chiles.

Morisqueta costeña

Arroz blanco acompañado de frijoles y carne de cerdo en salsa roja.

Platillo cotidiano de la Costa Grande, de origen mestizo y muy popular como comida casera.

Se prepara con: Arroz, frijoles, carne de cerdo, jitomate, chile y ajo.

Aporreadillo

Un guiso tradicional de la región que mezcla carne de res seca (cecina) con huevo, bañada en una salsa de jitomate y chiles locales.

Aunque es más representativo del interior de Guerrero, también forma parte de la cocina tradicional de la Costa Grande.

Sus ingredientes: Cecina de res, huevo, jitomate, cebolla y chile.

Relleno de Puerco

Típico de los domingos, es un horneado de cerdo con una mezcla dulce-salada de frutas y verduras, servido tradicionalmente en bolillo crujiente.

Bebidas y Dulces típicos de Ixtapa Zihuatanejo

Chilate

Bebida ancestral a base de cacao, arroz y canela, servida con abundante espuma.

Jarras de vidrio y jícara de barro llenas de chilate con hielo, rodeadas de cacao tostado, piloncillo y un metate, bajo palapa con hamaca al fondo.
Chilate

Cocadas

Elaboradas con el fruto de las extensas plantaciones de palma de la región.

Historia de Ixtapa Zihuatanejo

Ixtapa-Zihuatanejo es un destino con dos historias entrelazadas, pero distintas. Zihuatanejo es el puerto antiguo, ligado a la pesca, la navegación del Pacífico y la historia regional de la Costa Grande. Ixtapa, en cambio, es un desarrollo turístico moderno, planeado por el Estado mexicano en el siglo XX. Esta diferencia es importante: no se trata de una sola ciudad que “creció naturalmente”, sino de un puerto histórico al que después se le agregó un gran proyecto turístico planificado.

Época Prehispánica

La historia antigua de la región debe entenderse dentro de la Costa Grande de Guerrero, una franja que tuvo presencia agrícola, comercial y ceremonial desde tiempos muy tempranos. El referente arqueológico más importante cercano a Zihuatanejo es Soledad de Maciel-Xihuacan, en el actual municipio de Petatlán, a unos 25 kilómetros al oriente de Zihuatanejo. Según el INAH, Xihuacan fue uno de los principales centros religiosos cuitlatecas y formó parte del antiguo Cuitlatecapan, territorio que abarcó la Costa Grande, zonas de la Sierra Madre del Sur y parte de Tierra Caliente.

Durante el Preclásico, la región estuvo ocupada por grupos agrícolas capaces de organizarse socialmente, levantar basamentos y desarrollar obras hidráulicas. En Xihuacan se han identificado influencias olmecas en figurillas y cerámica. En el Clásico, la zona recibió influencia teotihuacana, visible en la complejidad ceremonial y en su interacción con redes amplias de intercambio. El apogeo de Xihuacan se ubica en el Epiclásico, entre 650 y 950 d.C., y continuó habitado hasta el Posclásico Temprano, aunque con un abandono paulatino relacionado con inundaciones.

Arquitectónicamente, Xihuacan destaca por el uso de piedra de río y adobe, su gran juego de pelota, y el llamado Montículo B, un edificio de nueve cuerpos en talud que alcanzaba unos 14 metros de altura. En su cima se localizaron evidencias de templos orientados a los rumbos cardinales, vinculados con actividades sacerdotales, culto al agua, fuego nuevo y observación de astros como el Sol, Venus y la Luna.

Hacia fines del siglo XV, la región fue incorporada al ámbito tributario mexica. Las fuentes del INAH señalan que Xihuacan perteneció a la provincia de Cihuatlán tras la conquista mexica ocurrida entre 1497 y 1503. En la tradición regional, el nombre de Zihuatanejo se ha relacionado con vocablos asociados a “lugar de mujeres”, la región fue un territorio de gran importancia espiritual. Se creía que era el santuario de las Cihuateteo, las mujeres que morían en el parto y que, según la cosmogonía nahua, escoltaban al Sol en su descenso hacia el poniente (el Cihuatlampa); aunque existen otras interpretaciones etimológicas, incluso de origen purépecha.

Invasión hispana

Después de la caída de México-Tenochtitlan, la costa del Pacífico adquirió importancia para los invasores españoles por sus maderas, sus rutas marítimas y su potencial como punto de salida hacia Asia. Zihuatanejo aparece en esta etapa como un puerto estratégico. La Armada española registra que Hernán Cortés fundó el puerto de Cihuatanejo, en la provincia de Zacatula, y que desde ahí se preparó la expedición de Álvaro de Saavedra y Cerón hacia las Molucas.

En 1527, Saavedra partió con tres naves: Florida, Santiago y Espíritu Santo, llevando más de un centenar de hombres. La expedición buscaba llegar al Maluco, auxiliar a españoles perdidos en el Pacífico y explorar la posibilidad de una ruta de ida y vuelta entre Nueva España y Asia. Para Zihuatanejo, este hecho es fundamental: muestra que el puerto no fue solamente un poblado costero aislado, sino parte temprana de la expansión marítima hispana en el Pacífico.

Periodo colonial

Durante la Colonia, Zihuatanejo no se convirtió en una gran ciudad virreinal como Puebla, Oaxaca o Valladolid. Su peso fue más discreto, ligado a la pesca, a los astilleros, al embarque de productos y a la explotación regional de recursos. La Enciclopedia Guerrerense señala que Ixtapa fue entregada en encomienda a un hijo del conquistador Antón Sánchez, mientras que Pochutla y Tamaloca también formaron parte de ese sistema. Zihuatanejo quedó integrado a la alcaldía mayor de Zacatula y funcionó principalmente como pueblo costero dedicado a la pesca.

La bahía tuvo uso ocasional para barcos que cargaban maderas finas, minerales y productos agrícolas. Alrededor existieron haciendas dedicadas al cultivo de cacao, algodón, vainilla y maíz. Esta etapa no dejó una arquitectura monumental abundante, pero sí marcó una transformación profunda: la reorganización de tierras, la explotación de recursos naturales, la imposición religiosa y la reducción de los antiguos pueblos indígenas de la región.

Guerra de Independencia

Durante la Guerra de Independencia, Zihuatanejo tuvo importancia logística. La tradición histórica regional señala que José María Morelos utilizó el puerto como punto de apoyo, y que, en 1811, al crear la provincia de Tecpan, el actual territorio municipal quedó incluido en ella. No fue un gran campo de batalla, pero sí formó parte del espacio insurgente del sur, una región donde las montañas, caminos y costas permitieron movilidad, refugio y comunicación.

Después de la consumación de la Independencia, Zihuatanejo quedó dentro de la Capitanía General del Sur, creada por Agustín de Iturbide y puesta bajo el mando de Vicente Guerrero. En 1824, con la primera República federal, pasó al partido de Tecpan, distrito de Acapulco, entonces dentro del Estado de México. Cuando se creó el estado de Guerrero en 1849, Zihuatanejo quedó integrado al municipio de La Unión y Petatlán, dentro del distrito de Galeana.

Revolución Mexicana

Durante la Revolución Mexicana, la Costa Grande sí sufrió alteraciones importantes. La Enciclopedia Guerrerense señala que en 1911 el movimiento revolucionario se extendió por el estado y que en la zona participaron los hermanos López: Alfredo, Leonel, Héctor y Homero. También se registró presencia de fuerzas federales y de distintos bandos armados, lo que afectó la vida local.

Esta parte de la historia no debe romantizarse. La Revolución en la región no fue solamente “lucha heroica”; también implicó saqueos, incertidumbre, paso de tropas, conflictos entre facciones y afectaciones a pobladores que muchas veces no tenían control sobre los bandos en disputa. En 1918 hubo otro brote armado como repercusión de conflictos políticos estatales.

Siglo XX y el auge turístico

El siglo XX cambió profundamente a Zihuatanejo. El 23 de diciembre de 1953 se constituyó el municipio con el nombre de José Azueta, en honor al teniente José Azueta Abad, originario de Acapulco y defensor del puerto de Veracruz durante la ocupación estadounidense de 1914. En 2008, el municipio cambió oficialmente su nombre a Zihuatanejo de Azueta.

La transformación mayor llegó en los años setenta con el proyecto turístico de Ixtapa. Para entonces, Zihuatanejo era todavía un poblado con fuerte carácter pesquero. El desarrollo de Ixtapa implicó expropiaciones de tierras ejidales de El Rincón, Barrio Viejo y Pantla para crear un nuevo polo turístico. La Enciclopedia Guerrerense señala que el gobierno federal pagó indemnizaciones conforme a la ley, pero históricamente este proceso también significó un cambio radical en el uso del suelo y en la relación de las comunidades con el litoral.

Ixtapa formó parte de los Centros Integralmente Planeados impulsados por FONATUR, junto con destinos como Cancún, Loreto, Los Cabos y Huatulco. El proyecto creó zona hotelera, vialidades, infraestructura urbana, servicios de agua, drenaje, tratamiento de aguas residuales y una imagen turística moderna que contrastaba con el Zihuatanejo tradicional.

También en el siglo XX apareció una huella incómoda: el llamado Partenón de Arturo “El Negro” Durazo, una residencia ostentosa asociada al poder, la corrupción y los excesos políticos de la década de 1980. Tras años de abandono y litigios, el inmueble fue restaurado y convertido en centro cultural, inaugurado en 2024. Su presencia recuerda que la historia turística de Zihuatanejo no sólo habla de playas, sino también de desigualdad, impunidad y símbolos de poder.

Actualidad

Hoy, Ixtapa-Zihuatanejo funciona como un destino doble: por un lado, Ixtapa, con infraestructura hotelera planificada; por otro, Zihuatanejo, con identidad portuaria, mercado, pescadores, bahía y traza urbana más orgánica. En 2020, el municipio de Zihuatanejo de Azueta registró 126,001 habitantes, lo que muestra que el turismo no sólo atrajo visitantes, sino también crecimiento urbano y nuevas necesidades sociales.

En 2023, Zihuatanejo recibió el nombramiento de Pueblo Mágico, junto con Ixcateopan de Cuauhtémoc, como parte de los nuevos nombramientos anunciados por la Secretaría de Turismo. Este reconocimiento refuerza su valor cultural, pero también exige cuidar que la identidad local no sea reducida a una postal turística.

La actualidad también está marcada por la conservación ambiental. En 2023 se decretó el Parque Nacional Vicente Guerrero, con más de 723 hectáreas en el municipio, y el Área de Protección de Flora y Fauna Hermenegildo Galeana, con más de 282 hectáreas. Estos decretos reconocen la importancia de proteger ecosistemas costeros, humedales y biodiversidad frente al crecimiento urbano y turístico.

Mapa de Ixtapa Zihuatanejo

Cómo llegar a Ixtapa Zihuatanejo


Desde CDMX: 480 km (7 h por autopista o 1 h en vuelo).
Desde Acapulco: 240 km (4 h por la costera del Pacífico).
Aeropuerto Internacional de Ixtapa-Zihuatanejo (ZIH), a 20 min del centro.

  • Aeropuerto más cercano: Aeropuerto Internacional de Ixtapa Zihuatanejo, con vuelos nacionales desde Ciudad de México, AIFA, Tijuana, Querétaro y rutas internacionales de temporada.
  • Terminal principal: Central de Autobuses de Zihuatanejo, con conexiones regionales y rutas desde ciudades como Morelia, Querétaro, CDMX y Acapulco; verificar corridas según temporada.
  • Desde Morelia: aprox. 349 km / 4 h por carretera. Desde CDMX, según ruta, aprox. 617–644 km / 7 a 7.5 h.


Tip práctico: De noviembre a mayo el clima es perfecto para nadar y navegar; si vas en verano, las lluvias breves hacen que todo se vuelva más verde y fresco.

Tip práctico: viajar por carretera de día, cargar gasolina antes de tramos largos y salir temprano.

Hoteles recomendados

  1. Thompson Zihuatanejo, a Beach Resort — Frente a Playa La Ropa; diseño contemporáneo, suites con vista al mar y gastronomía de autor. $$–$$$
  2. Hotel Emporio Ixtapa — En la zona hotelera principal; familiar, con alberca y acceso directo a la playa El Palmar. $$
  3. Hotel Aura del Mar — En Zihuatanejo pueblo; pequeño, cálido y con terraza frente al mar. $–$$
  4. Hotel Irma — Tradicional hotel sobre el acantilado de Playa La Madera, con vista amplia a la bahía y ambiente clásico de Zihuatanejo. Rango aprox. $$.

Restaurante auténtico destacado


Coconuts Zihuatanejo — Cocina de mar con elegancia tropical: pescado zarandeado, ceviche y cócteles con mezcal. $$
Ubicado en una casona con jardín; mezcla perfecta entre lo local y lo sofisticado.

Restaurantes típicos

  1. Carmelitas Café — Cocina familiar mexicana, con sazón casero y espíritu local; buena parada para desayunos y platillos regionales. Rango aprox. $–$$.
  2. La Sirena Gorda — Mariscos y tacos de pescado en el Paseo del Pescador; clásico relajado para comer cerca del muelle. Rango aprox. $$.
  3. La Perla — Restaurante tradicional en Playa La Ropa, fundado por familia local desde 1975, especializado en cocina de mar y cenas frente a la bahía. Rango aprox. $$–$$$.

Esencias locales y vivencias en Ixtapa Zihuatanejo

  • Playa La Ropa: Arena dorada, olas suaves y atardeceres que se reflejan en el mar.
  • Paseo del Pescador: Malecón que conecta el pueblo con el muelle, lleno de arte, cafés y música.
  • Isla Ixtapa: Snorkel y comida frente al mar; acceso en lancha desde Playa Linda.
  • Bahía de Zihuatanejo: Pesca deportiva, paseos en velero y mercados artesanales.
  • Ecoturismo: Liberación de tortugas, observación de aves y visitas al cocodrilario.
  • Gastronomía: Mariscos frescos, tamales de pescado, coco rayado y mezcal costeño.

Destacado auténtico en Ixtapa Zihuatanejo

SecciónDestacado
Hotel con estiloThompson Zihuatanejo — lujo discreto frente al mar
Familiar y céntricoEmporio — confort junto a Playa El Palmar
Pequeño y acogedorAura del Mar — alma del Zihua clásico
Cocina tropicalCoconuts — mariscos y mezcal
Playas y bahíasLa Ropa, El Palmar e Isla Ixtapa
Tradición localPaseo del Pescador y pesca artesanal
Espíritu del lugarMar, fuego y calidez guerrerense

Comparte:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *